El Secreto - Capitulo 15

sábado 18 de septiembre de 2010

¿Qué demonios había hecho?
¿Cómo deje que mi lujuria se hiciera con el control?
Si no me hubiera detenido en el momento en que lo hice, lo más probable era que hubiera tomado la inocencia de Caroline y ella… ¡Vendito Dios!, por la forma en que respondió, estoy seguro que lo hubiera permitido.
Pero no, por mucho que la deseara, no iba a ceder, ella no podía ser mía porque yo no podía ser para ella.
Si mi vida fuera la antes, no hubiera dudado ni un solo segundo en tomarla desde la primera vez que la vi en el callón, la hubiera tomado en mi brazos y a lomo de mi caballo me hubiera alejado con ella.
¡Maldita vida mía!

Lo que daría por volver el tiempo a aquella noche donde todo se fue a la mierda, lo que daría por poder mantener a Caroline a mi lado. Lo que daría por poder poseerla, por poder verla a mi lado cada amanecer, por ver su sonrisa el resto de mis días, por verla engordar por llevar a mis hijos…

-Andree – El llamado de Axel interrumpió mis pensamientos. Pase mis manos por mi rostro una última vez, antes de abrir la puerta del despacho. – ¿Sabes que esas dos se escabulleron para volver a salir? – Exclamo indignado apenas entro – Malditas mujeres necias e imprudentes, como se les ocurre desobedecer. – Los ojos de mis hermanos se clavaron en mi – Quizá sea mejor mandarlas de regreso a su casa.
-¿Qué?, pensé que estabas ansioso por que Caroline viniera aquí.
-Lo estaba pero… – Fruncí el seño, pues el titubeo no era normal en Axel.
-¿pero?
-Quizá me equivoque – Vale, eso tampoco era normal – Miranda se arriesga mucho, y eso pone en peligro nuestros planes, tienes que mandarlas a su casa.
-No puedo hacer eso – respondí aun a sombrado por el ímpetu que mostraba.
-¿Por qué no?
Porque si lo hacía, lastimaría los sentimientos de Caroline y que me condenara de nuevo el infierno si iba hacer eso.
-El baile ya está a la vuelta de la esquina.
-Por eso debes devolverlas esta misma noche.
-Estas muy ansioso por que se vallan, ¿pasa algo que debería saber?
Axel volvió a flaquear –Bueno… – Esquivando mi mirada, fue a sentarse en un diván frente al hogar – Claro que no pasa nada, pero… no me gusta que se escapen a medianoche, puede pasarle algo y eso no podría tolerarlo…
-Quieres decir, pasarles, ¿no?
-¿Qué?
-Hablaste en singular, y por lo que yo sé, son dos hermanas.
-Claro, a ellas… a ambas…
Sentía la misma preocupación que él, pero no podía acceder a su deseo – Lo siento, pero no puedo.
-Pero Miranda… es decir, ellas no…
-Las mantendré vigiladas, esta vez lo hare personalmente.
La cabeza de Axel permaneció gacha por casi un minuto, antes de que respondiera – Yo me encargo de Miranda.

Antes de poder preguntarle sobre su interés por la muchacha, se levanto y con paso decidido salió de la habitación.
Valla, valla, así que después de todo Axel si se interesaba por la pequeña de los Collins.


****


¿Qué demonios había hecho?
¿Qué hice para molestarlo?
Pensé que lo estaba haciendo bien, le deje mirarme a pesar de sentirme azorada, lo bese con toda mi alma y lo acaricie. ¿Entonces qué había pasado?, ¿Por qué se había ido?
¿Acaso no había disfrutado mis besos como yo con los suyos?, ¿mis intentos por seducirlo fueron tan pobres? ¿o es que quizá aun está enamorado de su difunta esposa?

Con mil preguntas en la mente me tire sobre el lecho, mi respiración aun estaba acelerada y mi cuerpo seguía sensible y anhelante de su toque.
Dentro de mí, una voz me susurraba que fuera a su encuentro, que le exigiera una explicación. Que me explicara lo sucedido. Pero así como estaba esa voz, había otra más fuerte que me exigía decoro, que me repetía una y mil veces que el que se haya ido fue lo mejor que me pudo pasar. “Estas por comprometerte” – me decía.

Si, sabía que Charles me esperaba, pero yo no quería compartir mi vida con él, no quería sus brazos envolviéndome o sus labios besándome, yo quería que los brazos que me acogieran fueran los de Andree, que los labios que me saborearan fueran los de él.
Esa noche, mis sueños estuvieron repletos de Andree.


El día siguiente fue de lo más normal, bueno así fue antes de la puesta del sol, pues apenas y el cielo se pinto de rojo, nuestros anfitriones se nos pegaron a mi hermana y a mí como si de larvas se trataran.
Andree no me dirigía la palabra y evitaba mi mirada, pero no se separo de mí. Axel hacia lo mismo con Miranda, por ello nos fue imposible ponernos de acuerdo para la escapada de la noche, porque después de mucho pensar, me decidí que tenía que seguir mis instintos y saber más de Andree. Ya sabía que sería imposible hablar con él, pero quizá Marcus o ese Gaspard no fueran tan tacaños con la información.


La media noche llego y yo seguía sin poder hablar con Miranda. Temerosa pero decidida, me puse una pashmina sobre los hombros y camine hacia la habitación de mi hermana. No dejaba de ver sobre mi hombro por si veía a Andree, por lo cual ni me di cuenta de que Axel estaba sentado en el suelo de frente a la puerta de Miranda.
Haciendo el menor ruido posible, me deslice por las escaleras. Ahora tenía dos opciones, regresar a mi habitación y seguir con la duda o armarme de valor e ir sola a buscar las respuestas que tanto ansiaba.
Finalmente mi ímpetu pudo más y salí a buscar lo que deseaba.

Me fui un poco difícil dar con la casa de Adelina pues las calles estaban más oscuras de lo que recordaba. Después de unas cuantas vueltas, finalmente llegue a la choza, pero apara mi decepción la encontré vacía.
Decidí esperar un poco, para ver si la joven regresaba, pero el tiempo pasaba y yo no veía señales de ella.
Desilusionada me encamine de regreso, solo que tarde más en regresar, pues algo se interpuso en mi camino.
-Es muy tarde para que una dama como tu ande sola por estas calles tan oscuras. – En un principio pensé que era la voz de Andree la que escuchaba, pero al girarme vi a un desconocido frente a mí.

La primera impresión que tuve de él, es que era enorme. Su estatura superaba aun la de Andree, sus hombros eran demasiado anchos, su torso envuelto por una fina capa, se notaba fuerte y masculino, sus brazos flexionados eran aterradores, sus largas y musculosas piernas, me recordaban más bien a un fuerte corcel. Pero su cuerpo no era lo más impresionante, pues su rostro era más bello que un ángel.
Tenía unos hermosísimos ojos color topacio, sus pómulos altos lo hacían ver fuerte y sus labios eran la misma tentación personificada.
-¿Estas perdida? – Tarde un poco en salir del estupor en el que me había envuelto y cuando lo hice, note que el extraño estaba parado justo a mi lado – ¿Estás bien, linda criatura? – No pude contestar, pues en ese momento el hombre se inclino sobre mi hasta que su recta nariz rozo la piel sensible de mi cuello – Tienes un aroma delicioso, ahora sé porque te eligió.

Sin darme tiempo de nada, los brazos del desconocido me rodearon y me llevaron hasta él. Nerviosa me revolví para que me soltara, pero en vez de hacerlo, él rio.
-No temas hermosa, que no te hare daño – Esta vez enterró completamente la cara la curvatura de mi cuello y hombro – Solo quiero probarte, solo probare un poquito, te lo prometo.
-Por favor… – Mi voz no era más que un lastimero susurro.
-No puedo pequeña, eres demasiada tentación. Pero te reitero que solo será un poquito, pues aun te necesito para hacerle pagar.
-No entiendo de que habla.
-No tienes que entender amor, solo tienes que estar ahí para que él te vea morir. – Un gemido salió de mi boca al oírle decir eso. Él rio – Así es pequeña, tendrás que desaparecer, es una lástima tener que matar a una criatura tan linda como tú, pero no tengo opción.
Apenas y esas palabras salieron de su boca, cuando sentí sus dientes pinchar mi piel.
Haciendo acopio de mis pocas fuerzas, logre encestarle un fuerte golpe en las ingles, el desconocido se doblo en dos y me soltó. Inmediatamente lleve la mano a mi cuello y descubrí que un hilito de sangre decoraba mi cuello.

Un gruñido animal, acaparo mi atención, asustada a más no poder, eche a correr. Apenas y había dado unos pasos, cuando unos fuertes brazos me atraparon por la cintura.
-Eres igual de peleadora que Vivian.
-Déjame en paz – Chille mientras intentaba volver a golpearlo.
Esta vez, él esperaba mi golpe, por lo cual le fue fácil pararlo. – No intentes pelear – Me grito en la cara al mismo tiempo que me giraba para encararlo.
En un último y desesperado intento de escapar, escupí en su cara.
La cara del hombre pasó por varias tonalidades, hasta que el rojo gano a los demás.
-Escuicla estúpida – Su mano se estrello directamente sobre mi mejilla, el golpe fue tan fuerte que caí al suelo – podías haber hecho esto sencillo, pero ahora me asegurare que sufras – su mano se cerró con fuerza sobre mi hombro, me puso de pie con solo un movimiento.
-¿Qué eres? – pregunte al ver que dos afilados dientes sobresalían de sus labios.
-Eso es obvio, pequeña dama.
-No… no puedes ser real.
-Pues yo me siento muy real.
-Pero…
-No parezcas tan sorprendida, como si nunca hubieras visto un vampiro.
-¡Nunca he visto a semejante criatura!
El desconocido rio con ganas – ¿Pero qué dices mujer?, si ahora mismo compartes techo con uno.
-No Andree no…
-Andree no…
Ambos nos giramos al unisolo al oír movimientos tras nuestra espalda. El hombre entrecerró los ojos y comenzó a olisquear el aire y entonces así como así, desapareció.
No pude contener un grito al notar el espacio vacío.


***


Mi paciencia se estaba agotando, si Axel no regresaba con noticias en los próximos minutos, saldría a buscarla yo mismo.
Joder, ¿Cómo había sido tan estúpido como para perderla de vista?
Solo había salido a tomar un poco de aire y la había perdido, no lo hubiera hecho pero necesitaba despejar de mi cabeza el olor dulce de Caroline, si no, estaba seguro que hubiera entrado a su habitación y la hubiera hecho mía.
¡Maldición!, tengo que acabar pronto con esto o acabare jodidamente loco.

Acababa de terminarme una botella entera de whisky, cuando la puerta del despacho se abrió y apareció Axel llevando a una inconsciente Caroline en los brazos.
-¿Qué mierda paso? – Pregunte con la voz llena de pánico. Arrebate a Caroline de los brazos de mi hermano y fue ahí cuando note la sangre que corría por su cuello – ¡Cabron, hijo de puta!, ¿Cómo pudiste?
-Me halaga tu confianza hermano, pero no fui yo.
Ignorando a Axel, lleve a Caroline hasta el diván, con sumo cuidado, la coloco sobre la aterciopelada tela y comencé a revisarla.
Aparte de la mordida, tenía un feo cardenal en la mejilla. Cerré los puños con fuerza al notarlos.
-¿Quién fue? – Desde hace mucho tiempo, mi voz sonó demoniaca.
-Gaspard.
Con los ojos en llamas, me gire hacia él. – ¿Estás seguro?
-Era su olor.
-¿Qué paso? - Mi voz salió con dificultad, pues la furia trasformaba mi cuerpo, no podía verme, pero estaba seguro que en ese momento, mis ojos estarían rojos, mi masa muscular aumentaría y mi piel tomaría un tono rojizo.
-No sé a ciencia cierta, Gaspard escapo cuando noto mi presencia, cuando la halle estaba acurrucada en el suelo y gritaba, cuando me acerque a ella se desmayo.
Con el sabor acido en la boca, voltee hasta ver el dulce rostro de Caroline. Con mucho cuidado pase un tosco dedo por la mejilla colorada.
¡Dios!, que cerca estuve de perderla.
-Ve a vigilar a Miranda, lo último que necesitamos que es que ella también escape.
Los ojos de Axel se fijaron por un momento en Caroline antes de asentir.

Respira más de diez veces hasta que mi cuerpo regreso a la normalidad, después me dispuse a limpiar la sangre de Caroline. Su piel estaba tan fría y pálida que por un horrible segundo pensé que estaba muerta y fue ahí cuando todo me cayó a cuentas.
Amaba a Caroline Collins, como jamás había amado a mujer alguna.

¡Vendito Dios!, ¿Por qué me pasaba esto a mí? ¿Por qué la encontraba cuando todo estaba perdido para mí?
-No puedes ser mía – susurre sobre su golpeada mejilla – No puedo tomarte, por mucho que me duela tengo que dejarte ir. – Entonces llore, hacía años que no soltaba una sola lagrima y ahora frente a esta joven, lloraba como un desconsolado niño. – Te amo pequeña, pero no puedo ser tuyo.

Los grises ojos de Caroline comenzaron a parpadear, rápidamente me seque las lagrimas y me aleje un poco de ella.
Caroline gimió mientras se llevaba una mano sobre su mallugada mejilla.
-¿Cómo estás? – Como si mi voz le hubiera traído un mal recuerdo, la joven se arrincono en el diván, alejándose de mí. – ¿Caroline, estas bien? – Alargue una mano para tocarla, pero ella se alejo de mi como si de un leproso se tratara.
-No me toques.
-Caro…
-¡No!, no quiero estar aquí, quiero irme a casa. – Cuando las lagrimas comenzaron a recorrerle el rostro, mi corazón se rompió, ¿Qué mierda le había hecho ese hijo de puta para dejarla así?
-Caroline, tienes que escucharme pequeña.
-No, no quiero oír nada de ti – Me aparto de un empujón y se puso de pie. – Quiero irme.
-Tienes que escucharme – Repetí
-¿Por qué? – su temblorosa voz me hacia querer salir a cazar la bastardo ese.
-Por qué, ¿Qué?
-¿Por qué no me dijiste que eras un vampiro?
-¿Qué soy qué?
-¡Ya no me mientas! – Grito al mismo tiempo que se giraba para mirarme – Lo sé todo, siempre lo he sabido.
-Caroline, creo que no estás entendiendo.
-¡Claro que entiendo!, no soy estúpida, ¿sabes?, he notado cosas, como que nunca te veo durante el día, o que no hay ningún espejo en tu casa.
-Vale, ¿y te has puesto a pensar que la costumbre de los lores es despertarse hasta el medio día?
Por la cara que puso, eso no se le había ocurrido – Puede que eso sea cierto, ¿pero qué me dices de los espejos?, ¿Por qué no hay ninguno en todo el castillo?
¡Maldición!, me tenía atrapado.
-Dímelo Andree.
-Pues… – Una buena mentira me vino a la mente, pero al ver sus llorosos ojos, no pude mentirle. – Caroline yo… no puedo decírtelo.
-¿Por qué no?
-Por que es algo que afecta a alguien impórtate para mí.
Por fin los hermosos ojos grises abandonaron mi semblante para fijarse en el suelo – ¿Afecta a tu Vivian?
-¿Quién te hablo de ella?
-¿Esto tiene que ver con ella?
-Si.
Caroline suspiro antes de darme la espalda para avanzar hacia la puerta. – Lamento a verme inmiscuido en sus asuntos mi Lord.
-Caroline – De dos grandes zancadas, me acerque a ella y la tome por el brazo – ¿No puedes dejarme así?
-¿Por qué no?, después de todo, esto no es mi problema.
-Ya estas metida en el.
-¿Por qué?
-Por que Gaspard sabe que me intereso por ti.
-Si dices que te interesas por mí, ¿Por qué no confías en mí y me cuentas todo?
Ansioso por verle la cara, la gire entre mis brazos y levante su rostro con mi pulgar – Quiero contártelo, pero temo tu reacción.
Caroline soltó una amarga risa – Esta noche fui mordida por un vampiro, supera eso. Además, ya te lo dije, se que eres un vampiro, Miran también lo cree.
-He ahí el problema – sin quererlo sonríe un poco – Debes dejar de escuchar a tu fantasiosa hermana.
-¿Dices que está equivocada?
-Si.
-¿No eres un vampiro?
-No
-¿Por qué me mientes?
-No te miento.
-Si, lo haces. Gaspard me dijo que había un vampiro viviendo en este castillo, ¿está equivocado? – Atrapado de nuevo – ¿Vas a responderme Andree?
-No puedo.
-¿Por qué no? – Mi única respuesta fue el silencio. – ¿A quién proteges?
Antes de que alguno de los dos pudiera hacer algo, la puerta de abrió para dejar ver a Axel.
-A mi – Dijo con los ojos clavados en el suelo – A mi es a quién protege.
-¿Axel? – Caroline lo contemplo mientras se alejaba un paso de mí – ¿De qué hablas?
-Gaspard no está equivocado, hay un vampiro en el castillo, pero no es Andree. Soy yo.

10 SusurrOs:

Maika Kattalakis dijo...

Muy bonito...(va con ironía) ¿Cómo que él noes el vampiro si no su hermano? Cobaaaaaaarrrrrrdeeeee¡¡¡¡¡

...Mara... dijo...

:O que bueno el capituloo!!!! sera verdad que es axel es el vampiro?? o de verdad es andree? o los dos? jajajaj!!! esta muy buenooooo!! espero el siguientee!! que pasara??!! :D ya quisiera saber!! =) eres una gran escritora! besitos!

Zeta dijo...

Pobre Caroline, sin duda Gaspar se mereció la patada. Ya me muero de ganas por conocer toda la historia.
Muchos besos :)

Pam Cullen dijo...

Ah! como no querer a Andree, y ya me lo temia q Axel habia metido la pata en algun momento

Parece q mis sospechas son ciertas y yo le creo a Andree

Alejandra dijo...

OMG!
Cómo así que Andree no es vampirO?
Izaa no me dejes así! sube el otrO cap!

GabyC dijo...

En serio?? Es Axel??
Yo crei que era Andree

Bueno como tienes que explicarnos como esta todo esto, sugiero que no tardes en publicar un nuevo capitulo xD

esther dijo...

hola me encanta tus historia soy nueva los he leido todos seguidos ,no tardes mucho estoy deseando saber el final un beso.

Anónimo dijo...

wow wow !! aww..IZAA te extrañabaa mujheeer mil mil grac´s fantastico tu capituloo QUIEROO MAAS !! mi vidaa quee hermosoo YO QUIERO UNO ASÍ DONDE SE PIDEN?

•.•Anny•.• dijo...

oh cielos me he confundido ¿como que no es vampiro? uuuu bueno me imagino que mietras avance la historia se aclarara mi duda... por cierto tienes dos premios en mi blog
http://kiwicullen.blogspot.com/2010/10/premioozz.html

Lighting dijo...

muy bueno, me encanta!!!!!

...~★Comenta Aqui★~...