Tuve que dejarla ir.
No quería hacerlo pero tenía que dejarla pues los invitados estaban llegando.
Esta tarde cuando me había despertado, me encontré con la grata sorpresa de tener a Caroline aun en mis brazos. Mi intención había sido observarla dormir para grabarme todos y cada uno de sus rasgos, pero cuando se giro contra a mí y su precioso trasero se froto en mi semi erección, perdí el objetivo y la volví hacer mía.
Para mi sorpresa Caroline no se quejo al contrario me respondió con una saludable dosis de entusiasmo.
Después de haber hecho el amor lentamente, Caroline y yo nos habíamos contado historias de nuestras vidas. Me encantaba verla rememorar las travesuras que Miranda y ella habían hecho.
Solo cuando oímos el primer carruaje llegar nos levantamos de la cama. Observe a Caroline mientras se vestía; ese acto me desmadro el corazón pues sabía perfectamente que jamás la iba a volver a ver desnuda.
Cuando termino de vestirse, Caroline me sonrió y mientras besaba suavemente mis labios dijo –: Todo va a salir bien.
Sin poder decirle toda la verdad le sonreí y le devolví el beso. En su presencia me aguante las lagrimas pero apenas y salió me desmorone y llore. No me sentía avergonzado por esas lágrimas pues eran lágrimas de amor. De una amor que iba a perder.
Cuando logre contenerme baje a mi habitación para cambiarme de ropa. Al entrar me tope de narices con Axel.
-Te iba a preguntar dónde demonios estabas, pero puedo oler la respuesta. – Me dijo el cabron mientras esa estúpida risita burlona surcaba por sus labios.
-Si valoras tu vida te callaras – Amenace pues sabía bien a qué se refería. El olor de Caroline estaba impregnado sobre mi cuerpo.
Axel se encogió de hombres despreocupadamente – No es de mi incumbencia. Desgraciadamente para ti hermano, abajo hay un hombre que no deja de preguntar por su prometida. – Gruñí ante lo dicho. – Si, eso mismo le contesto yo cuando me pregunto.
Axel ayudo a vestirme, cuando estuve listo ambos bajamos al gran salón que estaba lleno de gente. Las mejores familias de Cornwall bailaban en mi salón dedicándome miradas lambisconas.
-Excelencia – La voz venia de la diminuta Jazmín Trohng – Se que es un poco atrevido, ¿pero le gustaría bailar con migo?
Antes de poder declinar la oferta, Axel dijo – Oh, le encantara milady.
¡Cabron hijo de puta!, hasta en mi última noche iba a joderme.
La inquieta lady Trohng envolvió sus brazos alrededor de mí. Para ser sincero con migo mismo, la joven no era fea si no al contrario era bella. Su cabello era rubio platinado y sus ojos azules. Era guapa pero nada a comparación con Caroline.
Por cierto, ¿dónde demonios estaba ella?
Lo único que me tranquilizaba era que el maldito Mortensen estaba a mí vista, pues de haber estado desaparecido me hubiera pensado lo peor.
Ya había bailado dos piezas con Jazmín y estaba buscando la manera de excusarme, cuando se hizo un pequeño tumulto en las escaleras. Olvidándome completamente de la joven entre mis brazos, me quede como idiota viendo a la diosa que bajaba temerosamente.
Caroline lucia aun más hermosa que la diosa Afrodita. Su cuerpo estaba cubierto por un fino vestido rojo sangre que en conminación con su cabello era una bomba para los ojos masculinos. El vestido dejaba al descubierto sus pequeños hombros y dejaba entrever la cima de sus pechos.
Si se veía preciosa pero definitivamente la prefería desnuda, claro que ese espectáculo solo seria para mí, no para el resto de babosos que en estos momentos la miraban como si de su salvación de tratara.
-¡Pero qué escandaloso vestido! – El digno chillido vino de mi compañera de baile.
-Yo creo que es hermoso.
Jazmín resoplo. – Si usted y todos los caballeros de esta habitación lo piensan.
Ignorando a la airada dama me centre en Caroline.
La joven recorrió la habitación con la mirada hasta que dio con Axel, este dejo a las damas con las que estaba hablando y se dirigió hacia Caroline. Con la cabeza inclinada hablaron algo, después Caroline asintió y fue hasta su madre que se encontraba con el cabrón de Mortensen.
En cuanto termino la canción solté a Jazmín, me dispuse a ir hacia Caroline pero otra joven dama me intercepto. Sin poder rechazarla baile con ella.
Cuando finalmente me vi libre, prácticamente corrí hacia mi Afrodita. Ella estaba hablando con Mortensen o mejor dicho, estaba siendo reprendida por él.
-Tienes que ponerte el camafeo – El cabron se atrevió a tocar sus hombros – Si no todos creerán que estas disponible.
-Creo que todos aquí saben que Caroline es de usted Lord Mortensen – Comento la señora Collins – ¿No es así querida?
Caroline abrió la boca para contestar pero antes de que lo hiciera irrumpí en escena. – No creo que la señorita Caroline sea algo que poseer, – Mortensen brinco ante mi presencia – más bien creo que ella posee. – Caroline se sonrojo violentamente. – Baile con migo por favor – Pedí mientras tomaba su delicada mano.
-Ella se siente indispuesta – Respondió el mendigo hombre.
-¿Indispuesta?
Nuevamente Caroline abrió la boca para contestar pero de nuevo la interrumpieron. – Se siente un poco cansada y mareada, quizá deba irse a…
-¡No! – Esta vez ella interrumpió – Creo que me siento mejor – Sus ojos se centraron en mi – y me encantaría bailar mi lord.
Sin esperar más la jale hacia la pista donde nos apretujamos con las demás parejas.
-¿Indispuesta?
Caroline se sonrojo levemente – No quería bailar con el – Respondió mientras se acercaba un poco más a mí.
-En ese caso me siento halagado.
-Me gustaría decir lo mismo – Arquee una ceja ante su puchero – Te vi bailando con Jazmín. – Explico.
Yo me tropecé ante sus palabras. Una parte de mi estaba eufórico por qué me celara pero por otra parte… me dolía que Caroline se hiciera iluciones sobre algo que no podía ser.
Y no podía ser porque yo no quisiera si no porque esta era mi última noche. Esta era la última vez que podía tenerla entre mis brazos.
Con esos oscuros pensamientos, baile con ella tres canciones más. Hubiera bailado con ella un más pero en ese momento Axel llego para anunciarnos que nuestro objetivo estaba presente.
Mi hermano tomo la mano de Caroline y la guio hasta la sala de música. Evitando a los invitados los seguí.
Caroline estaba nerviosa no necesitaba oler su temor pues era muy visible. La joven no dejaba de retorcerse las manos.
-No tienes que hacer esto. –Le dije mientras acariciaba sus desnudos hombros.
-Pero es que quiero hacerlo.
-En ese caso es hora de poner el plan en movimiento. – De repente dijo Axel – Gaspard acaba de entrar a la propiedad.
Caroline dio un respingo. – Todo va a salir bien. – Murmuro quedamente antes de girarse hacia Axel. – Brie le dio el té a Miranda.
Esto me desconcertó pero al parecer a Axel no puesto que asintió seriamente.
-¿De qué té hablan?
-Drogamos a Miranda. - Respondió la joven.
-¿Ustedes qué?
-Axel pensó que era la mejor forma de mantenerla alejada y yo pienso igual.
Menee la cabeza al oírla. – Miranda los matara si se entera de lo que hicieron.
-Por eso no se lo dijimos. – Replico Axel
Después de eso un silencio cayó sobre nosotros. Los tres nos miramos en silencio hasta que tome a Caroline por la nuca y la bese profundamente
Ella respondió mientras se aferraba a mí.
Cuando por fin la solté ambos estábamos jadeando. Gracias a Dios Axel nos ignoraba apropósito.
-Si ya terminaron – Dijo con una extraña mirada en los ojos – Tenemos que darnos prisa.
Caroline asintió, me beso suavemente en los labios y salió de la habitación para hacer su parte del plan.
-¿Se lo dijiste? – Cuestiono Axel. La única respuesta que obtuvo de mí fue el silencio. – ¡Maldición Andree!, ¿Por qué mierda no se lo dijiste?, estas dejando que se haga iluciones y…
-¿Crees que no lo sé? – Explote. – ¿Crees que me gusta ver cómo piensa que estaremos juntos? No Axel, lo detesto pero no pude decírselo.
-Se que no es fácil, ¿pero cómo crees que se sienta ella cuando se entere que ayudo a tu destrucción sin saberlo?
-No tiene por que saberlo.
-No me jodas Andree, ¿Qué carajos se supone que le diga cuando caigas muerto al suelo después de derrotar a Gaspard?
Sin siquiera mirarlo respondí – Dile que medio un infarto.
-No seas imbécil, sabes que…
-No hay tiempo para esto – Ahora si voltee a verlo. – Promete de nuevo que velaras por ella.
-Sabes que lo haré.
-Gracias. – Me acerque a mi hermano y aunque no era mi intención, termine abrazándolo – Perdona mi estupidez Axel, yo no…
-Ahora no hay tiempo Andree – Me apretó antes de zafarse de mi – y no tengo que perdonarte nada.
Estaba muy nerviosa, pero no iba a dejar que mis nervios echaran a perder el plan.
Como habíamos quedado la noche pasada, me pasee por la habitación coqueteando levemente con los varones.
Era sorprendente lo que este vestido hacia por mí, pues estoy segura que si me hubiese paseado con mi ropa de diario nadie me hubiera volteado a ver como lo hacían ahora. Realmente estaba causando sensación y no lo digo solo por decir pues finalmente mi objetivo se percato de mí.
Gaspard me atrapo por la cintura para acercarme a él. – Veo que no saliste corriendo.
Trague varias veces antes de poder enfrentarlo. – Al contrario que tu ayer.
-No salí huyendo linda, simplemente no quería apresurar las cosas. – Su mano fue subiendo por mi vientre. – ¿Ya te dijo tu amado Andree lo que hizo?
Axel tenía razón, Gaspard quería hacerme dudar de Andree. Eso era lo que nosotros íbamos a aprovechar. – No, Andree no quiere decirme lo que oculta. – Detuve el trayecto de su mano – Porque no me lo dices tú.
-¿Estas segura pequeña?, porque después de que oigas lo que tengo que decir, puede que esa fantasía tuya se destruya.
-Dímelo.
-Si estas segura… Tú querido…
-¡No! – Lo interrumpí. – Aquí no. Necesitamos privacidad.
Gaspard levanto una ceja al oírme. – ¿Piensas seducirme?
Me zafe de su agarre para poder verlo a la cara. – Necesito saber la verdad. Por favor dime qué pasa.
-Si es lo que esta hermosa criatura quiere… dime donde quieres hablar.
Me trague la sonrisa que amenazaba con salir en mi rostro y lo guie hasta los laberintos donde Andree y Axel nos estarían esperando.
Gaspard y Caroline entraron a los laberintos. Axel y yo nos pusimos en posición mientras ella lo conducía hasta el punto acordado.
-Podemos hablar aquí – Susurro Caroline mientras se alejaba un paso del vampiro.
-Tal vez ya no quiero hablar – Gaspard meneo la cabeza mientras se acercaba a ella para rodear su pequeña cintura.
-Pero yo quiero saber.
-Y lo sabrás… pero más adelante porque lo que quiero hacer ahora es… – No pude oír lo que el cabrón dijo porque en ese momento se inclino para poder hablarle al oído.
Axel se acerco a mí para susurrar. – ¿Y ahora qué hacemos?
-No podemos actuar mientras Caroline esta tan cerca de él. Tendremos que esperar.
Me tire sobre la grava y entre por los arbusto vi como Gaspard se acercaba más a Caroline. Me encabronaba ver a Caroline junto a ese bastardo pero no tenia opción pues como le había dicho a Axel era muy arriesgado atacar con Caroline cerca.
Habían pasado cerca de dos minutos cuando un ruido me llego detrás de los setos donde nos escondíamos. Axel también lo oyó pues de inmediato de se puso de pie, nos miramos por un segundo y entonces todo se volvió un caos.
Marcus se acercaba detrás de nosotros arrastrando con él a una joven rubia y a una casi inconsciente Miranda.
-¿Jugando a las escondidillas? – Se burlo el bastardo mientras se nos acercaba más.
Marcus solamente lo esquivo y fue hacia su maestro quien en ese momento sostenía a Caroline de la garganta.
-Gran pesca. – Alabo Gaspard mientras que Marcus dejaba a sus pies a Miranda y a la rubia quien no dejaba de gritar.
-Ya tendremos que comer cuando acabemos con ellos.
-Cierto. – Gaspard giro a Caroline hacia mi antes de decir – Porque no se acercan, tenemos algo de ustedes.
Axel murmuro algo entre dientes antes de obedecer. Mirando los grises ojos de Caroline también lo hice.
-Hola Andree. – La voz de Gaspard estaba cargada de burla. – Pequeña criatura deliciosa la que te has encontrado esta vez. – La lengua del cabron recorrió la garganta de Caroline. – Hasta estoy pensando en quedármela… ¡Sí!, sin duda será una hermosa vampira, ¿no lo crees?
Abrí la boca para mandarlo a la mierda, pero Axel se me adelanto. – Tienes que dejarlas ir.
-¿Por qué?
-Hare lo que quieras.
Gaspard le paso el tembloroso cuerpo de Caroline a Marcus para poder pasearse alrededor de las otras dos mujeres. – Parase que aun no lo entiendes pequeño neófito, yo no quiero nada de ti. – Sus oscuros ojos se centraron en mí. – Solo me serviste para joderlo a él.
Antes de que Axel se me adelantara de nuevo dije –: Entonces yo hare lo que quieras.
-Quiero que sufras – El antiguo vampiro se acerco a Caroline. – y para ello la necesito a ella.
-¿Maestro? – La voz vino de Marcus. – Puedo quedarme con la castaña.
Axel se tenso a mi lado y como era de superar Gaspard lo noto. – Hazlo. Pero haz que sea lento por que al parecer nuestro joven vampiro está interesado en ella.
-Sera un placer. – Con estas palabras Marcus tomo el inerte cuerpo de Miranda.
Axel no espero más. Se lanzo contra los vampiros y yo no dude en seguirlo.
Cuando los cuerpos de Axel y Andree cargaron contra nosotros, Gaspard y Marcus se deshicieron de mi y Miranda tirándonos al suelo. Rápidamente me acerque a mi hermana. Suspire aliviada cuando la encontré bien, su cuerpo aun era presa de la droga pero todo estaba bien en ella. Después fui hacia Adelina quien seguía en la misma posición en la que Marcus la había dejado.
-¿Puedes escucharme Adelina? – La rubia me miro fijamente pero no me respondió. – ¿Cómo es que llegaste aquí? – Una vez más silencio.
Sabiendo que no iba a obtener nada, me puse de pie y vi como los hombres peleaban. Axel peleaba con fiereza contra Marcus mientras que Andree se encargaba de Gaspard. No podía decir quién iba ganado pues todo iba muy rápido.
La música llegaba desde el salón de baile y me sorprendía que aun la gente siguiera bailando mientras que aquí afuera una lucha a muerte se estaba realizando.
No sé cuánto tiempo duro la pelea pero si sé en qué momento cambio. Pues en un segundo las cosas se detuvieron y vi con alegría que Andree tenía acorralado a Gaspard mientras tanto Axel había dejado noqueado a Marcus.
Estaba por correr hacia ellos cuando alguien grito –: ¡Suéltalo o ella muere!
Confundida miré sobre mi hombro. Mi corazón dejo de latir cuando vi a Adelina sosteniendo un cuchillo en la garganta de mi dormida hermana.
-¿Adelina?
-¡Dije que lo suelten!
Al volver la cabeza vi a Axel empujando a Andree lejos de Gaspard. – Ahora suéltala. – Pidió.
Adelina meneo la cabeza mientras que Gaspard pasaba a mi lado para pararse junto a la rubia.
-Lo haces bien preciosa. – Comento el vampiro. – Pero ahora me encargo yo.
-¿Por qué? – Pregunte a la rubia. – ¿Por qué lo ayudas?
Adelina se encogió de hombros mientras pasaba a Miranda con Gaspard. – Quiero ser vampira y él me dijo que me trasformaría si le ayudaba en esto.
-Todo el tiempo lo supiste, ¿no es así? – recriminé cuando Axel y Andree se pararon a mi lado. – Cuando Miranda y yo fuimos a ti, tú se lo dijiste a é.
-Sí, lo hice.
-¡Hija de puta! – Vale, teniendo en cuenta la situación en la que nos encontrábamos, no debieron sorprendernos las groseras palabras. Pero aun así los cuatro nos sorprendimos al escucharlas de la inocente boca de Miranda quien ya estaba muy consciente. – ¡Eres una puta traicionera!
-¡Miranda! – Gritamos Axel y yo al unisonó.
Gaspard rio ante las groserías. – Creo que tú también serias linda como vampira.
Antes de que alguno pudiera decir más, Axel se lanzo hacia delante. Cuando Gaspard y Axel colisionaron, Miranda soltó un lastimero grito. Me moví hacia ella pero al llegar vi que Axel ya estaba con ella.
Andree corrió para relevar a su hermano en la lucha contra Gaspard.
-Vas a estar bien. – El susurro de Axel me hizo volver los ojos hacia ellos y para mi horror descubrí que el cuello de Miranda estaba rajado en dos y chorros de sangre salían de ella.
-¡Dios mío! – Gemí al mismo tiempo que las lágrimas caían por mis ojos. – Se va a morir.
-Claro que no – Me contradijo Axel con ferocidad. – Ella se va a reponer.
-Pero Axel ella…
-¡Cállate!
En ese momento Adelina se acercaba a Marcus, estaba tan furiosa con ella que sin pensármelo me puse de pie y corrí tras ella.
Nunca había golpeado a nadie en mi vida pero cuando mi puño se estrello contra la cara de Adelina y esta cayó al suelo, me sentí tan bien que por un estúpido segundo pensé en hacerle frente a Gaspard quien seguía luchando contra Andree.
Claro que ese pensamiento murió cuando Axel grito. Corrí de vuelta hacia él y al mirar hacia abajo vi a mi hermana lanzar su último aliento.
De pronto una idea me golpeo. – Transfórmala.
-¿Qué?
-Axel, convierta en vampiro, así no morirá.
-Yo no puedo hacer eso. – Su voz me sonó a suplica y al mirarlo a los ojos descubrí que no había estado mal, pues sus ojos me imploraban algo que logre comprender. – Yo no tengo la fuerza para hacerlo.
-Pensé que todos los vampiros podían,
-No, solo los antiguos.
Ambos giramos la cabeza hacia la pelea. No sé a quién fue el primero al que se le ocurrió pues los dos salimos corriendo hacia la pelea mientras suplicábamos a Andree que parara.
Cuando los dos cuerpos dejaron de moverse, vi a un Andree totalmente distinto. Su piel ya no era normal, ahora era de un suave rojizo, mientras que su masa muscular había aumentado tanto que su ropa se había rasgado.
Gaspard estaba tendido en el suelo con varios golpes en el rostro y cuerpo.
-No lo mates. – Suplico Axel.
-¿Qué? – No solo el cuerpo de Andree se había vuelto más grueso, sino que también su voz.
-Tiene que transformar a Miranda.
-¿De qué diablos…?
-No hay tiempo Andree. – Las lágrimas segaban mis ojos pero aun así no me detuve y camine hacia el mallugado cuerpo de Gaspard. – Por favor regrésamela.
A pesar de la situación en la que se encontraba, Gaspard rio. – ¿Qué gano si lo hago?
Andree le mando directamente al infierno mientras que yo simplemente pregunte –: ¿Qué es lo que buscas?
El viejo vampiro se tomo el lujo de pensárselo varios segundos antes de que finalmente se dignara a responder. – Quiero que él te vea morir.
Momentaneamente me quede sin palabras. Andree aprovecho esto para hacer frente. – Absolutamente no. ¿Por qué mejor no te obligo a convertirla?
-¿Por qué no puedes? Puedes golpearme todo lo que quieras pero si yo no quiero, la joven no se levantara de la muerte. – Gaspard clavo sus ojos en mí. – Debes tomar una decisión pues no le queda mucho tiempo.
Me trague un gemido y miré a mi alrededor. Axel miraba el pequeño cuerpo de Miranda con lágrimas en los ojos y Andree me miraba con sus bellos ojos castaños llenos de suplica.
Una súplica que tuve que ignorar. – Es un trato.
-¡Caroline!
-No puedo dejarla morir Andree. No si puedo hacer algo por salvarla.
-Pero entregándote a ti no es…
-¡Basta!, por favor deja que Gaspard de levante. – Andree no se movió. Simplemente me miro. – Por favor.
Finalmente lo hizo.
Gaspard rio mientras se ponía de pie y caminaba hacia mi hermana. Tomo el flojo cuerpo entre sus brazos y entonces se inclino para morder su cuello.
Mientras tanto, Axel, Andree y yo nos quedamos de pie sin saber qué hacer.
Gaspard se separo de mi hermana y dijo –: Ya casi esta hecho, pero antes de terminar mi trabajo quiero que ustedes dos – Señalo con la cabeza a Axel y Andree. – Sean tan amables de atarse.
-¿Qué? – Andree dio un paso hacia él – ¿Cómo diablos pretendes que nos atemos si no tenemos sogas?
Gaspard volvió a reír. – ¿enserio? Y que con que pensaban atarnos a Marcus y a mí. – Andree murmuro una maldición – Vamos no me tomes por tonto. Sé que tienes algo para atar. – Nadie se movió. – Date prisa que casi muere.
Con estas palabras Axel dio un paso hacia delante, arranco dos pares de grilletes de su chaqueta y se las mostro a Gaspard.
-Muy bien. ¿Me arias el favor de colocárselas Caroline?
Mis ojos se encontraron con los de Andree por un segundo. Pensé que me impediría atarlo pero para mi sorpresa se coloco de espaldas a mí, ofreciéndome sus manos.
Solo hasta que tuve a Axel y Andree con los grilletes, Gaspard continuó con su tarea.
Pasaron otro minuto entero y entonces así como así Gaspard se alejo de mi hermana. Miranda seguía tendida en el suelo sin moverse.
-Dijiste que lo arias. – Murmure hacia Gaspard.
-Y lo hice – El vampiro sonrió mientras se acercaba a los amarrados hermanos – Despertara pronto y estará hambrienta. – Hizo un desdeñoso movimiento de mano. – Pero no hay que preocuparnos ahora de eso. Ven aquí pequeña criatura.
Ahora bien, que posibilidades tenia. Yo no podía luchar contra él pues estaba más que claro que me superaba en fuerza. Podría tratar de desatar a los chicos pero estoy segura que antes de que lo logre, Gaspard me atraparía.
-Ven aquí. Ahora.
-¡Eres un hijo de puta retorcido! – El grito vino de Andree. – Ella no hizo nada… y a decir verdad yo tampoco. Vivian te dejo… ¡que gran sorpresa!, pero supéralo.
-¡Ella me dejo por ti! –Gaspard se acerco hasta que logro envolver mi cintura con sus brazos. – Y ahora pagaras por eso.
Todo paso tan rápido que ni cuenta medí. Miranda se levanto más hermosa que nunca y se fijo en mí, en ese mismo momento Gaspard clavo sus dientes en mi cuello y justo entonces yo recordé la pequeña daga que Axel me había dado cuando había entrado al baile.
Cerré los ojos y rece para que mi plan funcionara. Lentamente saque la daga de me escote y la clave en el pecho del vampiro.
Gaspard soltó un pequeño gemido y retrocedió mientras me veía aterrorizado.
Empuje la daga aun más en su pecho y entonces Gaspard comenzó a desintegrarse delante de mis ojos.
No aparte la vista de él hasta que no fue más que un montoncito de cenizas a mis pies.
Al mirar a mí alrededor pude ver que Miranda y Axel había caído.
Corrí hacia mi hermana. Miranda no respiraba.
-¡No! – Chille mientras me dejaba caer de rodillas a su lado. – Tienes que estar viva. Se supone que tienes que vivir. – Me arroje sobre ella y llore. – No puedes dejarme.
-Para de llorar. – Al principio me imagine que había oído su voz. – Lo digo enserio Caroline, tienes que dejar de mojarme.
Sorbiendo por la nariz, me incorpore para ver a la joven con los ojos abiertos.
-¡Miranda!, dios pensé…
-¡Axel! – Miranda grito al mismo tiempo que me empujaba para poder ponerse de pie.
Andree se acercaba a nosotras arrastrando a un paliducho Axel.
-Miranda. – La voz de Axel sonó débil. Lo que no fue débil fue el enorme abrazo que le proporciono a mi hermana. – ¡Dios, jamás vuelvas a asustarme tanto!
Y entonces así, delante de todo Miranda lo beso y para mi sorpresa él le respondió.

















4 SusurrOs:
Me quedé sin palabras, el capi fue trepidante, emocionante más bien, pero necesito saber que le pasó a Andree... asi que no tardes en colgarlo¡¡¡¡ jeje
Wow que capitulo !
pero.... pero..... que pasara con la supuesta destruccion de Andree?
Pasando a otro tema, un adelantado Feliz Navidad !!!!
que te la pases en compañia de tu familia y amigos, te deseo lo mejor :)
waooo!! me encanto el capituloo!! fue bello!!! me tubo intrigada desde el principio!!! quiero saber que pasa entre andree y caroline! y que le pasara a andree? ya quiero saber!! no te tardes en colgarlo!! please!! lastima que falta poco para que se acabe:/!! eso me pone triste! :(......vendra segunda parate de la historia?? espero que si!! saludos!! y besitos!!
aaa....y que paso con marcus y adelina?? xD
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